Amplía tus fuentes de ingresos

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Fuentes de ingresos

Hablando de fuentes de ingresos, ahora es tiempo de presentar (que no de hacer) la declaración de la renta (al menos en España) donde se declaran nuestros ingresos. Digo que es hora de presentar porque, para los más atentos, la declaración se hace en diciembre, antes de cerrar el ejercicio fiscal, para poder tomar alguna decisión a nuestro favor (claro está) sobre nuestras finanzas personales y en lo que a la impuestos se refiere. Otro día hablaremos de ello.

Desde mi punto de vista, hoy en día, tener una sola fuente de ingresos personales es una locura. Una sola fuente de ingresos en un hogar tiene la capacidad de dar asistencia y confort a nuestros allegados y nos permite sobrevivir o incluso vivir bien, pero no nos permite salir de esa situación.

En la actualidad, y cada vez más, en los hogares trabajan tanto los hombres como las mujeres, siempre y cuando la coyuntura económica lo permita. Esto permite tener acceso a dos salarios, pero deja de ser una sola fuente de ingresos o mejor dicho, la procedencia de esos ingresos es la misma: el trabajo.

Las probabilidades que logres prosperar económicamente sólo con un empleo son CASI CERO. Además, un empleo NO ES UN ACTIVO. Es simplemente cambiar TIEMPO por DINERO.

Cuando tenemos un empleo, lo único que puede suceder a nuestro favor es que nos aumenten el salario o que aumentemos las horas de trabajo (no deseable al menos para mí).

Al cambiar tiempo por dinero, sólo podemos obtener variaciones en el número de tiempo que destinamos a ese empleo y la remuneración de dicho tiempo. No hay más posibilidades en esta ecuación.

Un aumento de salario (o precio de nuestro tiempo) si es un avance favorable. La posibilidad de dedicar más horas a nuestro trabajo es limitada en cuanto a nuestra salud y necesidades biológicas (salud física, mental, espiritual y relaciones familiares, etc.). Recordar que el día tiene 24 horas y no podemos estar todas ellas en el trabajo.

En un empleo, las variables que conforman su salario las controla tu empleador (o jefe), y por mucho que nos esforcemos en obtener un mayor salario, ahí siempre estarán los impuestos estatales esperando para subirte los impuestos y y agradecer tu contribución.

Ocupar un alto cargo con su correspondiente remuneración en las empresas, conlleva dedicar también un elevado número de horas a este cometido y al final, no deja de ser un intercambio de tiempo por dinero.

Tener un empleo es bonito, siempre y cuando te guste lo que haces, disfrutes con ello y estés en un buen entorno. Si tienes un empleo, no lo dejes, pero tampoco lo dejes como única fuente de ingresos. Debes mantenerlo mientras te proporciona flujos de ingresos constantes.

Para quien tenga un empleo, lo recomendable es AUTOFORMARSE. No esperes a que tu empleador invierta en ti. Es tu responsabilidad, tu formación, te permitirá aportar más valor a tu trabajo y en definitiva más valor a tu tiempo. De no hacerlo, quedarás anclado y tu aporte de valor, con el tiempo, se convertirá fácilmente en un puesto reemplazable por otra persona dispuesta a aportar más valor del que tu aportas a cambio del mismo salario o incluso inferior. Esto ya ha pasado y seguirá pasando.

Una vez llegados a este punto, debes empezar a invertir o aprender a invertir. Algo que dependerá única y exclusivamente de ti, no de tu empleador, incluso si tu eres el empleador, debes invertir en ti. Debe ser algo como un proyecto paralelo, además de aprender a mover el dinero, a controlarlo en definitiva.

Analizando bien nuestro entorno, observaremos que las personas con mayor prosperidad, normalmente los mal denominados ‘ricos’ poseen varias fuentes de ingresos. Ejemplo de estas fuentes de ingresos son:

  • Empleo en las empresas que poseen.
  • Intereses por su dinero ahorrado. Ingreso pasivo.
  • Dividendos de sus inversiones en bolsa. Ingreso pasivo.
  • Ingresos por alquileres de sus inmuebles. Ingreso pasivo.
  • Dividendos de las empresas que poseen. Ingreso pasivo.

Depender sólo de una fuente de ingreso ES MUY ARRIESGADO, y si esa fuente de ingreso es un empleo, se le añade el agravante de que el mercado laboral es frágil.

Además, si puedes tener fuentes de ingresos pasivos, en las que no sea necesaria tu presencia, mejor (alquileres por ejemplo).

Una posible lista de ‘ingresos pasivos’ accesibles son los famosos infoproductos:

  • Ebooks.
  • Cursos de formación online.
  • Podcasts.
  • Suscripciones.

¿Cuándo y cómo empiezo a hacer eso de emprender e invertir?

Pues en el tiempo libre que tengas. En vez de mirar la televisión o salir a tomar unas cañas, deberás dedicar ese tiempo a CONSTRUIR TU FUTURO.

A construir tu vida SEGÚN TUS REGLAS. Empieza ya. El mejor momento es ahora.

Cuando hablo de múltiples fuentes de ingresos, en mi caso éstas son las que estoy trabajando (o planeo trabajar en un futuro próximo):

  • Freelance en servicios de contabilidad y administración, especializado en gestión y contabilidad analítica.
  • Emprender online en la creación de un blog, tienda de afiliados, portal web, etc. Venta de libros y ebooks por afiliación.
  • Invertir en bolsa activamente: forex, futuros, etc.
  • Invertir en mercados financieros pasivamente: fondos de inversión.
  • Invertir en inmuebles adquiriendo buenos activos pagando un precio inferior al valor del inmueble con el objetivo de mantenerlos con las rentas del alquiler o revendiéndolos a un precio superior al de compra.

¿Qué hace falta?

Para lograr el éxito, o acerarse a él, hay que leer a los que ya están allí, a los que explican a qué te enfrentarás por el camino. Esos mejor que nadie para ayudarte a acercarte un poco más a donde tu quieres llegar.

Es así de sencillo. Lo complicado es que esto REQUIERE MUCHA DISCIPLINA y PERSEVERANCIA.

Es recomendable que adquieras CUANTO ANTES mentalidad de emprendedor e inversor, tengas la edad que tengas. Piensa SIEMPRE en qué valor aportas y qué pides a cambio.

Por ejemplo, lo mejor si eres empleado sería pensar en cómo AYUDAR A VENDER MAS. Ayuda a tu empleador a adquirir más clientes o a aumentar el valor de clientes actuales ofreciéndoles productos complementarios.

Eso sí, si lo piensas bien TU CLIENTE PRINCIPAL es tu empleador y tú eres el producto. Véndete bien aumentando TU VALOR en el mercado y dará igual para quien trabajes porque todos te querrán (y te pagarán más).

Véndete bien aumentando TU VALOR en el mercado y dará igual para quien trabajes porque todos te querrán.
Espero que esta entrada relacionada con las diferentes fuentes de ingresos te ayude a enfocar mejor tus finanzas personales.